PARROQUIA

1.- BREVE HISTORIA DE LA PARROQUIA

2.- FELIGRESIA

3.- OBRAS DE ARTE MÁS SIGNIFICATIVAS.

4.- DEVOCIONES

5.-  MOVIMIENTOS Y ASOCIACIONES

1.- BREVE HISTORIA DE LA PARROQUIA

La Parroquia de San Roque de Silla es relativamente joven. Fue erigida canónicamente el 15 de Junio del año 1972, siendo Arzobispo de Valencia D. José Mª García Lahiguera. Su primer párroco fue D. Juan Alfonso Vila Blasco, sacerdote diocesano.

Por aquel entonces, el barrio de Silla en el que está ubicada la Parroquia, conocido popularmente como “Parque San Roque”, crecía con rapidez debido a la gran cantidad de hermanos nuestros, procedentes sobre todo de Andalucía, que venían para trabajar en la pujante industria del mueble y a la factoría de Ford en Valencia. Nació así un barrio, y con él la Parroquia.

Los inicios, como suele ocurrir, no fueron fáciles. Había que ir reuniendo a la feligresía, ir dando a conocer la demarcación parroquial, construir un Templo…Cabe señalar que siempre se contó con el apoyo de la Parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles y de su párroco D. Fernando Gómez Ciscar.

El primer Templo se habilitó en un bajo de la Av Rambla de la Independència, luego pasó a otro bajo de la C/ Burriana, a continuación se ubicó en un bajo de la C/ Germans Antich, hasta que finalmente se construyó el Templo.

A los dos años de andadura de la Parroquia, llegaron los Padres Barnabitas. A partir del 25 de septiembre de 1974,  la Congregación de Clérigos regulares de San Pablo (P. Barnabitas), se hicieron cargo de la Parroquia. El primero en llegar fue el P. Luis Origlia Osario, que con gran entrega y con la generosidad de la feligresía, llevó adelante el proyecto de construcción del actual Templo y locales. El solar fue donado por Dña. Josefa Planells Ferrer. El Templo fue consagrado el 12 de octubre de 1980 por el Sr. Arzobispo de Valencia, D. Miguel Roca Cabanellas.

Durante los 25 años de permanencia de los P.P. Barnabitas, estuvieron en la Comunidad con diversos servicios pastorales:

P. Luis Mª Origlia Roasio . Párroco de 1974 a 1990

P. Román Pedro Mª Contrisciani Scatolini. De 1974 a 1975

P. Julián Mª Beretta Tarenghi. De 1975 a 1988

P. Carlos Musazgi . De 1988 a 1990

P. Justo Mª Baldeón Gutiérrez.  De 1988 a 1990

P. Ángel Mª Scotti Raggi. Párroco San Roque 1990 – 1993

P. Eduardo Miguel Mª Alonso Morala. Vicario 1990 – 1993

P. Eduardo Miguel Mª Alonso Morala. Párroco San Roque 1993 – 1997

P. Mariano Mª Sánchez Andrés. Vicario San Roque 1993 – 1999

P. Carlos Mª Andrés Maraña. Párroco San Roque 1997 -1999fachada actual del templo

Y también en los últimos años el P. Serafino Mª Colombo  y  P. Antonio Mª Rossi

A partir de 1999 los P.P. Barnabitas dejan la Parroquia para atender otras misiones y es nombrado de nuevo un sacerdote diocesano, D. José Juan Crespo Carsí, que asume la Cura Pastoral de la misma de 1999 a 2008.

Actualmente es Párroco  D. Antonio Ferrando Martí.

De esta Comunidad Cristiana es también el sacerdote D. Alejandro Navarro Mulet, ordenado el 27 de Junio de 2009. Celebró la Primera Misa en la parroquia el 4 de Julio de 2009. Actualmente es Vicario Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción de Utiel.

2.- FELIGRESIA

Sin lugar a dudas, la grandeza y el protagonismo de esta Parroquia lo ocupa la feligresía; personas sencillas, trabajadoras, entusiasmadas que quieren a la Parroquia, a la Iglesia, a Jesucristo. Que dan mucho por ella y reciben mucho de ella. Son ellas, junto con sus pastores y con la fuerza del Espíritu las que han construido, construyen y construirán la historia de esta Comunidad.

Jurídicamente la feligresía de la Parroquia de San Roque está formada por todos aquellos que viven en cualquiera de las calles ubicadas dentro del ángulo que forman las calles Rambla de la Independencia (parte de los números impares) y la Calle Ntra. Sra. de los Ángeles (pares e impares). La siguiente imagen lo aclara mejor:

Ello supone una población de en torno a los 5.500 habitantes. Esperamos que algún día todos ellos lleguen también a ser feligreses practicantes y activos.

3.- OBRAS DE ARTE MÁS SIGNIFICATIVAS

 
3.1. Retablo Pictórico

 El retablo pictórico fue bendecido el 12 de Octubre de 2008 por el Ilmo. Sr. D Jaime Sancho Andreu, cánonigo de la Catedral  de Valencia y presidente de la Comisión Diocesana de Litúrgia y Arte Sacro de la Diócesis de Valencia, siendo párroco D.  José Juan Crespo Carsí, impulsor de tan emblemático proyecto.

 La autora material del proyecto ha sido PILAR AMPLE AUSINA, natural de Casas de Bárcena ,licenciada en Bellas Artes, y con dos especialidades, una en  dibujo y otra en pintura. Ha trabajado en decoración, publicidad y diseño gráfico. Retratista y pintora por encargo ha llevado también a cabo numerosas exposiciones.

SIGNIFICADO DE LA COMPOSICIÓN PICTÓRICA

(Extracto del artículo “El nuevo retablo pictórico de San Roque de Silla” de  José Juan Crespo Carsí, publicado en el libro de fiestas de San Roque, año 2008. Ahí podrán encontrar información más detallada)

El sentido del retablo es eclesiológico, es decir, nos quiere transmitir  “qué es la Iglesia”.

Vamos pues a explicar cómo se explicita este significado a través de cada una de las figuras y símbolos que aparecen.

 LA SANTÍSIMA TRINIDAD:ocupa el centro del retablo porque es la  figura más importante. Está formada por el Padre, debajo del Padre aparece la figura del Espíritu Santo y finalmente la figura en relieve del Hijo.

EL PADRE: aparece con los cánones habituales de un ser anciano. Su rostro bondadoso evoca la definición de San Juan: “Dios es Amor”. Sus manos están abiertas y en actitud de enviar: “Tanto amó Dios al mundo que envió a su Único Hijo, no para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él”-escribe también San Juan-. Y al mismo tiempo sus brazos abiertos casi en actitud de abrazar significan que el sentido y la plenitud de nuestras vidas se realizará cuando Dios nos acoja en su seno. Esa es nuestra  esperanza.

EL ESPÍRITU SANTO: representado como dice el evangelio “en forma de paloma”. Está flanqueado por unas llamas de fuego que evocan aquellas llamas  que se posaron sobre las cabezas de María, la madre de Jesús, y los apóstoles y que supuso el inicio de la iglesia. También hoy la iglesia tiene su alma en el Espíritu Santo que es quién obra todo en ella y en cada uno de nosotros.

JESUCRISTO: es el Hijo enviado por el Padre, que con su muerte en la Cruz, nos redime y nos salva

UN RETABLO CON TRES NIVELES.

 En el retablo se distinguen tres niveles: el primero, -en la parte inferior-, estaría formado por  lo que llamaríamos la iglesia militante, el segundo, -en la parte central-, por la iglesia triunfante y el tercero, -parte superior-, por el espacio que ocupan  quienes sirven a Dios, es decir, por los ángeles.

1.-LA IGLESIA MILITANTE: ¿Quiénes formamos la iglesia en la tierra? Los laicos, los religiosos y la jerarquia.

LOS LAICOS: están representados por una familia cristiana.

La imagen corpórea de San Roque, titular de la parroquia -y recientemente policromada-,  aparece junto a los laicos como intercesor, puesto que San Roque fue un laico peregrino.

LOS RELIGIOSOS: aparecen representadas tres familias religiosas. Dibujadas aparecen una Hermana de la Compañía de la Cruz, fundada por Santa Ángela de la Cruz y una Hermana de la Caridad, orden religiosa fundada por San Vicente de Paúl. Y en imagen corpórea San Antonio María Zaccaría representa a  los Clérigos Regulares de San Pablo o Padres Barnabitas, familia religiosa por él fundada.

LA JERARQUÍA: en el retablo no aparece ninguna figura relacionada con los ministros de la iglesia (obispos, sacerdotes, diáconos). Y no es un olvido.  Con ello se ha pretendido hacer del retablo algo vivo. Por eso el retablo permanecerá incompleto hasta el momento en el que el sacerdote salga a celebrar la eucaristía. La presencia del obispo o sacerdote  completará el retablo e integrará en el mismo un elemento vivo  “que le dará vida”.  Porque una parroquia sin sacerdote “no puede existir”. Es también una forma de agradecer al Señor el ministerio sacerdotal.

2.-LA IGLESIA TRIUNFANTE: la forman aquellos que han sido miembros  de la iglesia en la tierra y habitan ya en el cielo.

SAN PEDRO Y SAN PABLO: Ellos fueron los primeros responsables de la formación de la iglesia fundada por Jesucristo.

A la izquierda del retablo -mirando de frente- está San Pedro. A la derecha del retablo está San Pablo. Está  al lado de San Antonio Mª Zaccaria porque él se dejó guiar por la vida y escritos de San Pablo.

LA VIRGEN Y SAN JUAN: aparecen como narra el evangelio al pie de la cruz. La Virgen señala con su mano un cáliz mientras que San Juan nos invita a contemplar a Cristo señalándolo con su mano derecha mientras que con la mano izquierda sostiene un libro que nos recuerda su evangelio y sus cartas. También San Pedro y San Pablo sostienen un libro en sus manos que representan  sus escritos en el Nuevo Testamento.

El cáliz representa al Santo Cáliz que se venera en la Catedral del Valencia y del que poseemos una réplica en nuestra parroquia donada por el Sr. Arzobispo D. Agustín Cardenal García-Gasco el año 2002 con motivo de la celebración del V centenario del nacimiento de San Antonio Mª Zaccaría.

Ambos símbolos, es decir,  los libros de la Sagrada Escritura y el cáliz,  nos están indicando que la iglesia vive de la escucha de la Palabra de Dios y  se alimenta de la  Eucaristía.

3.-LOS ÁNGELES: aparecen dos ángeles, uno a cada lado de la cruz, y ambos flanqueando el vértice que forma la Santísima Trinidad a quién sirven y adoran.

Uno de los ángeles con su mano derecha nos invita al silencio mientras que con la otra nos señala a Cristo muerto en la Cruz. Es como si nos invitara a respetar el sueño de quién descansa de sus fatigas en espera de la resurrección. Aunque también ese signo del ángel que con su dedo invita a guardar silencio intenta recuperar algo que parece que estamos perdiendo y que es precisamente el silencio como signo de respeto en los lugares sagrados.

Finalmente, al pie de la Cruz, encontramos un jardín teológico. Este jardín está inspirado en el signifcado que San Agustín dio a las flores en relación a quienes formamos la iglesia: las rosas rojas evocan a los mártires, los lirios a las vírgenes, las violetas a las viudas y la enredadera a los casados. Este dato nos lo proporcionó D. Jaime Sancho, Delegado de Patrimonio del Arzobispado de Valencia, y que ha visitado en varias ocasiones nuestra parroquia en el proceso de creación del retablo con el fin de supervisar el proceso para  que se ajustase a los cánones establecidos de idoneidad, estética y contenido.

 3.2  Imagen  del Stmo. Ecce Homo de la Divina Sangre

A expensas y a iniciativa de la Hermandad del Santísimo Ecce Homo la Parroquia cuenta con una bellísima imagen de Jesucristo en la Pasión. Concretamente la imagen evoca aquel momento cuando Jesús, después de sufrir la flagelación, la coronación de espinas y la burla de los soldados, que le colocan una túnica de rey y un bastón de mando, es puesto ante los sumos sacerdotes y guardias. “Aquí tenéis al hombre” (Jn 19, 5) les dice Pilato. A lo que todos gritaron: ¡Crucifícale!

La Imagen está tallada en madera de cedro, y tiene una altura de 1,92 m. Fue bendecida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Esteban Escudero Torres el Domingo de Ramos del año 2005.

Su autor es José Antonio Hernández Navarro(Los Ramos, Murcia, 1954). Uno de los mejores escultores actuales, con obra en América y en muchas partes de España, como por ejemplo Cuenca, Valladolid, Murcia, Lorca y, por supuesto, Zaragoza, cuya Flagelación es paso de la Real, Pontificia, Antiquísima, Ilustre y Penitencial Cofradía del Señor Atado

El mismo describe la imagen de este modo:

“Pensé hacer una imagen de Jesús que, a pesar de haber sido torturado hasta el extremo, logrará transmitir un mensaje de paz y de perdón”.
Efectivamente, se ha logrado el objetivo. He recurrido a un suave modelado, una inclinación de cabeza adecuada, unas proporciones esbeltas y sobre todo una mirada penetrante capaz de elevar los mejores sentimientos que cada uno de nosotros llevamos dentro.”

Y no podemos dejar de pasar por alto el detalle de sus manos: su mano te invita a coger la tuya.

La imagen la sostiene una peana también de madera de cedro, con tres relieves en los laterales: el central con la imagen del Santo Cáliz, el derecho con los clavos de la Cruz y el izquierdo con la corona de espinas. Fue elaborada en el año 2009, en el taller artesanal Almudí de Valencia.

 

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4. DEVOCIONES

 

SAN ROQUE, titular de la Parroquia

En la Parroquia el día 16 de cada mes, ofrecemos la Eucaristía en honor a San Roque y al terminar se hace una oración pidiendo su intercesión en la enfermedades e imponemos el aceite bendecido.

Aunque la fiesta litúrgica es el 16 de agosto, en la Parroquia lo celebramos solemnemente el tercer Domingo de septiembre.

San Roque nació en Montpellier, de una familia sumamente rica. Muertos sus padres, él vendió todas sus posesiones, repartió el dinero entre los pobres y se fue como un pobre peregrino hacia Roma.

Y en ese tiempo estalló la peste de tifo y la gente moría por todas partes. Roque se dedicó entonces a atender a los más abandonados. A muchos logró conseguirles la curación con sólo hacerles la señal de la Santa Cruz sobre su frente. A otros ayudó a bien morir, y él mismo les daba sepultura, porque nadie se atrevía a acercárseles por temor al contagio. Con todos practicaba la más exquisita caridad. Así llegó hasta Roma, y en esa ciudad se dedicó a atender a los más peligrosos de los apestados. La gente decía al verlo: “Ahí va el santo”.

Y un día mientras atendía a un enfermo grave, se sintió también él contagiado de la enfermedad. Su cuerpo se llenó de manchas negras y de úlceras. Para no ser molesto a nadie, se retiró a un bosque solitario, y en el sitio donde se refugió nació un aljibe de agua cristalina, en el cual se refrescaba.

Un perro de una casa importante de la ciudad empezó a tomar cada día un pan de la mesa de su amo e irse al bosque a llevárselo a Roque. Después de varios días de repetirse el hecho, al dueño le entró curiosidad, y siguió los pasos del perro, hasta que encontró al pobre enfermo, en el bosque. Se llevó a Roque a su casa y lo curó de sus llagas.

Apenas se sintió curado dispuso el santo volver a su ciudad de Montpellier. Pero al llegar a la ciudad, que estaba en guerra, los militares lo confundieron con un espía y lo encarcelaron. Y así estuvo 5 años en la prisión, consolando a los demás prisioneros y ofreciendo sus penas y humillaciones por la salvación de las almas.

El dia 15 de agosto, del año 1378, fiesta de la Asunción de la Virgen Santísima, murió como un santo. Al preparar su cuerpo para la sepultura, descubrieron en su pecho una señal de la cruz que su padre le había trazado de pequeñito y se dieron cuenta de que era hijo del que había sido gobernador de la ciudad. Toda la gente de Montpellier acudió a sus funerales, y desde entonces muchos se han sentido confortados por su intercesión

En la iconografía aparece con su bastón y sombrero de peregrino, señalando con la mano una de sus llagas y con su perro al lado, ofreciéndole el pan.


S. ANTONIO Mª. ZACCARIA

En la Parroquia todos los martes los dedicamos a San Antonio Mª. Al terminar la Eucaristía veneramos su reliquia y cantamos el himno en su honor. Su devoción en la Parroquia se inicia con los P. Barnabitas.

Nació en el año 1502, en Cremona (Italia), ciudad a las orillas del río Pó, a unos 90 kilómetros al sureste de Milán. Lázaro Zaccaría, padre de Antonio Mª, noble de origen genovés, se desposó muy joven con Antonieta Pescaroli, mujer de gran corazón y de una inteligencia privilegiada, así como de una piedad sólida e iluminada. Viuda a los 18 años, se entregó totalmente a su hijo, educándolo en la generosidad, en la renuncia y en el amor a los más necesitados. Antonio,-bajo la atenta mirada de su madre y de sus educadores-, fue creciendo, como Jesús, en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres. A los 15 años, una vez concluida la primera etapa de sus estu dios, deja su ciudad natal para cursar los estudios superiores en la ciudad de Pavía (1517-1520), centro cultural muy prestigio so en su época.

Culturalmente preparado, a los 18 años, Antonio decide proseguir sus estudios en la célebre Universidad de Padua (1520-1524). Pero antes de incorporarse a la Universidad, el 10 de octubre de 1520 hizo testamento en favor de su madre, dejándole todos sus bienes. Fue este un signo de des­prendimiento evangélico, de amor y agrade cimiento filial. En la Universidad de Padua obtuvo la Licenciatura en Medicina. El prestigioso Ate neo lo cuenta entre sus estudiantes más in­signes. Una vez concluidos los estudios universitarios, regresa a su ciudad natal más preparado, más sólido en la fe, más maduro para asumir nuevas e importantes responsabilidades.

En esta etapa de su vida, Antonio María destaca por sus muchas iniciativas. Como un moderno militante laico, sensible a las exigencias y necesidades de su tiempo, decide no ejercer la medicina y dedicarse «a la vida espiritual», empleando su tiempo en los estudios teológicos, en el ejercicio de la caridad y en el apostolado (1524-1528). Este joven laico, que iba orientando su vida hacia el sacerdocio (1528), queriendo contribuir a la recuperación del “fervor cristiano”, dio vida, en su ciudad natal, a un grupo de reforma, similar a los existentes en otras ciudades italianas. En San Vidal, pequeña iglesia cercana a su casa, reunió a nobles y a gentes de toda clase y condición para leer juntos y profundizar con ellos en la Sa­grada Escritura. Tuvo también en este templo numerosas conferencias bíblico-morales y catequesis para jóvenes.

Siguiendo el consejo del dominico Fray Bautista de Crema, su padre espiritual, se trasladó a Milán (1530); allí se encontró con los patricios milaneses Jaime Antonio Morigia y Bartolomé Ferrari y con los demás componentes del grupo o cenáculo de la «Eterna Sabiduría». Grupo que se caracterizaba por su espiritualidad reformadora y por una fuerte experiencia de vida comunitaria. Animado y empujado por Fray Bautista de Crema, Antonio Mª en unión de Morigia y de Ferrari, da vida a la Orden de los Clérigos Regulares de San Pablo. La Orden file aprobada por el Papa Clemente VII el 18 de febrero de 1533. Es la primera Congregación, en la Iglesia, puesta bajo el patrocinio de San Pablo. A sus miembros los llamó, Antonio ,«Hijos de Pablo santo».

Posterior mente el pueblo comenzó a llamarlos «Barnabitas», tomando el nombre de la Iglesia de San Bernabé (en italiano Bárnaba), primera sede de la Congregación. El fundador quiso que sus hijos se inspirasen en la doctrina y el ejemplo del Apóstol y que se caracterizasen por una intensa vida de renovación interior, centrada en el Crucificado y en la Eucaristía; por un acentuado sentido comunitario y por un compromiso especial hacia la reforma de costumbres que él consideraba como «la verdadera finalidad»; «el puro honor de Cristo, la pura utilidad del prójimo, las puras humillaciones y des precios de sí mismo».

Muy pronto, Antonio Mª, sensible a las necesidades de los tiempos, intuyó que era necesario que también las Religiosas y los Laicos participasen, codo con codo, con los Sacerdotes-Religiosos en la Reforma de las costumbres y en la renovación del fervor cristiano en la Iglesia. Con este fin fundó la Congregación de las HH. Angélicas de San. Pablo y el Tercer Colegio de los Casados, hoy Laicos de San Pablo.

La Congregación de las HH. Angélicas de San Pablo (1535) es la primera Congregación religiosa femenina de vida activa en la Iglesia. Su misión será «anunciar por todas partes la viveza del Espíritu y el Espíritu vivo», es decir, el fervor y el empuje propio de la Cruz. «Viveza espiritual y Espíritu vivo» puestos al servicio de la «renovación del fervor cristiano». Antonio Mª, al encomendar esta misión a sus hijas, estaba seguro de que este «fervor» transformaría la vida de una sociedad cansada, corrompida y paganizada.

Para participar activamente en este proyecto renovador, Antonio da vida a un tercer grupo, el de «los casados de San Pablo». Destaca por una intensa vida de ora ción, de renovación interior, de ascesis y por su apostolado fecundo. Los tres Institutos, nacidos del impulso renovador de Antonio Mª, se mueven alrededor de dos grandes centros de interés: «La casa religiosa» donde se reunían para orar y ejercer la fraternidad y «el trabajo apostólico» donde se gastaban para «ganar al prójimo».

Sacerdotes-Religiosos, Religiosas y Laicos son expresión diversificada de una única familia, llamada a compartir el mismo camino y el mismo compromiso apostólico. Proyecto ambicioso e innovador el de Antonio Mª, pero los tiempos no estaban maduros, la Iglesia tendrá que esperar más de un siglo para aceptar la existencia de Congregaciones religiosas femeninas sin clausura, y esperar al Vaticano II para proclamar, clara mente, la plena madurez de los laicos y su corresponsabilidad en la pastoral de la Iglesia. Antonio Mª y sus hijos, por éstos y otros motivos, tuvieron que sufrir incomprensiones, envidias, procesos de la Inquisición, pero al final, la verdad salió a flote y el espíritu y la obra de Antonio siguen vivos en el tiempo al servicio de Dios y de su Iglesia.

Nuestro santo, débil de salud, va poco a poco perdiendo energías. Gastado por su intenso trabajo apostólico y por las incomprensiones y tensiones vividas, se siente desfallecer. Es­tando en el Condado de Guastalla, se sintió indispuesto y pidió que le llevasen a su patria chica, a la casa que le vio nacer. Allí expiró, entre los brazos de su madre, el 5 de julio de 1539. Antonio Mª no tuvo tiempo para trazar un cuerpo orgánico doctrinal y una precisa línea de acción para sus hijos.

De él se conservan 11 Cartas, 5 Conferencias sobre los Mandamientos y una sobre la tibie za y la Alocución del 4 de octubre de 1534, un esbozo de Constituciones para ¡os Barnabitas y algunas Sentencias espirituales. Fue reintegrado al culto de Beato en el año 1890 y Canonizado el 27 de mayo de 1897, fiesta de la Ascensión, en la Basílica de San Pedro, de Roma, por el Papa León XIII.


SANTÍSIMO ECCE HOMO

En la Parroquia celebramos solemnemente la fiesta del Santísimo Ecce Homo el Miércoles Santo, y la Fiesta de la Preciosísima Sangre el 5 de Julio. Todos los primeros sábados de mes se ofrece la misa en su honor y el terminar se canta el himno y se besa la medalla.

Esta devoción nos adentra en el Misterio de la Semana Santa. Los días de Pasión, de sufrimiento, de muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Pero días, a la vez, de Resurrección, de vida nueva, de reconciliación y salvación de la humanidad. Como nos dice el profeta Isaías (53,5) “en sus heridas fuimos curados”.

Concretamente la imagen evoca aquel momento cuando Jesús, después de sufrir la flagelación, la coronación de espinas y la burla de los soldados, que le colocan una túnica de rey y un bastón de mando, es puesto ante los sumos sacerdotes y guardias. “Aquí tenéis al hombre” (Jn 19, 5) les dice Pilatos. A lo que todos gritaron: ¡Crucifícale!

Condena a muerte del Justo. Y Jesús, el Hijo de Dios, calla, acepta y es así como carga con el mal, con el pecado: “Ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas” (Is 53,5). Hay una manifestación desconcertante del amor de Dios por la humanidad en el sufrimiento de Jesús.

La devoción al Ecce Homo nos ayuda a entrar en el misterio de ese amor que nos desborda, que lo hace todo nuevo (Ap 1,25).


NUESTRA SEÑORA DE LA DIVINA PROVIDENCIA

En la Parroquia celebramos la Fiesta de la Virgen de la Divina Providencia el último Domingo del mes de mayo, con la Eucaristía celebrada en su honor y la procesión donde participan los niños y niñas que han recibido ese año la Primera Comunión.

La advocación y culto a Nuestra Señora de la Divina Providencia se originó en Italia en el siglo XIII.

La imagen original venerada por los Siervos de María y otras órdenes religiosas italianas, entre ellas los Clérigos regulares de San Pablo, Religiosas Angélicas y Laicos de San Pablo, es un hermoso óleo en el que aparece la Virgen con el Divino Niño dormido plácidamente en sus brazos. Se cuenta que el título “de la Divina Providencia”, se debe a San Felipe Benicio, quinto superior de los Siervos de María, quien al invocar la protección de la Virgen un día en que sus frailes no tenían nada que comer, encontró a la puerta del convento dos cestas repletas de alimentos sin que se pudiese conocer su procedencia.

La iconografía representa a la Virgen María inclinándose sobre el Niño, que en total actitud de confianza duerme plácidamente en su regazo. Las manos de la Virgen se unen en oración mientras sostiene suavemente la mano izquierda del Divino Infante. El conjunto sugiere ternura, abandono, devoción y paz.

La devoción en nuestra Parroquia a la Virgen de la Providencia se inició con los P. Barnabitas.

La imagen tallada, siendo párroco el P. Ángel Scotti (barnabita), es obra del prestigioso escultor valenciano Rafael Gracia Jornet.


SANTA ÁNGELA DE LA CRUZ

El 5 de noviembre celebramos su fiesta en la Parroquia, y en los días siguientes la novena, donde cada día al terminar cantamos el himno a Santa Ángela. Su devoción en la Parroquia se inicia siendo párroco D. José Juan Crespo Carsí.

Ángela Guerrero González, Sor Ángela de la Cruz, Madre de los pobres, nació el 30 de enero de 1846 en Sevilla en el seno de una familia sencilla. Sus padres, Francisco Guerrero y Josefa González, tuvieron catorce hijos, pero sólo seis llegaron a mayores de edad a causa de la terrible mortalidad infantil, aún persistente durante todo el s. XIX. Sus padres eran—hasta la exclaustración de los religiosos en 1836—los cocineros del Convento de los Padres Teatinos de Sevilla. Su padre murió pronto. Sin embargo la madre llegara a ver la obra de su hija, y las Hermanitas de la Cruz la llamaran con el dulce nombre de “la abuelita” y quedaran admiradas de las muchas virtudes que florecían en el jardín de su alma. Ella supo transplantarlas al jardín del alma de su hija Ángela.

Se dice que un día, siendo aun muy pequeña, desapareció y todos la buscaron. Todos menos su madre que enseguida adivinó donde estaba: en la iglesia. Allí la encontraron rezando y recorriendo los altares. Ya mayor dirá: “Yo, todo el tiempo que podía, lo pasaba en la iglesia, echándome bendiciones de altar como hacen las chiquillas”. Por carecer de recursos, apenas puede aprender a leer y escribir. Ángela, que crecía en un piadoso ambiente familiar, pronto daría cumplidas pruebas de bondad natural. Ya de joven, nadie osaba hablar mal o pronunciar blasfemias en su presencia. Si hablaban algo menos puro, al verla llegar, decían, cambiando de conversación: “Callad, que viene Angelita”.

Ángela necesita trabajar desde los doce años para ayudar a su familia, cuando apenas ha tenido ocasión de asistir a la escuela: en el taller de calzado de doña Antonia Maldonado, en la calle del Huevo, trabajó durante algún tiempo como zapatera. Dña. Antonia estaba encantada de ella y exhortaba a las demás a que la imitaran. Hacia rezar el rosario y rendían mas que antes. El Padre Torres Padilla era muy amigo de la familia donde trabajaba como zapatera. Le habían hablado de la maravilla de aquella joven. De 1862 a 1865, Ángela, que asombra por sus virtudes a cuantos la conocen, reparte su jornada entre su casa, el taller, las iglesias donde reza y los hogares pobres que visita.

En 1865 se cierne una oleada de cólera sobre Sevilla que azota a las familias pobres hacinadas en los “corrales de vecindad”. Ángela se multiplica para poder ayudar a estos hombres, mujeres y niños castigados tan duramente por la miseria. Y en ese mismo año pone en conocimiento de su confesor, el padre Torres, su voluntad de “meterse a monja”. Cuenta ahora con diecinueve años. Quiso entrar en las Carmelitas Descalzas del barrio de Santa Cruz de Sevilla, aunque no la admitieron por temor a que no pudiera soportar los duros menesteres del convento en su cuerpo menudo y débil. Después ingresó en las Hermanas de la Caridad. Llegó a vestir el habito, pero hubo de salir del convento al enfermar.

Viendo que no podía ser monja en el convento, se dijo a si misma: “Seré monja en el mundo” e hizo los Votos religiosos. Un billete de 1º de noviembre de 1871 nos revela que “María de los Ángeles Guerrero, a los pies de Cristo Crucificado” promete vivir conforme a los consejos evangélicos: ya que le ha fallado ser monja en el convento, será monja fuera. Dos años más tarde, Ángela pone en manos del doctor Torres Padilla unas reflexiones personales en las que se propone, no vivir siguiendo a Jesús con la cruz de su vida, sino vivir permanentemente clavada en ella junto a Jesús. De ahora en adelante se llamará Ángela de la Cruz.

Ángela comienza a afirmarse en una idea que le ha venido con fuerza: “hay que hacerse pobre con los pobres”. En invierno de 1873 Ángela formula votos perpetuos fuera del claustro, y por el voto de obediencia queda unida al padre Torres. Pero su mente y su corazón inquietos comienzan a “reinar” en una idea que continuamente le asalta: formar la “Compañía de la Cruz”.

Obstinada en su empeño el 17 de enero de 1875 comienza a trazar su proyecto, que, como toda obra noble, se verá colmado por el éxito, más ante los ojos de Dios que ante los ojos de los hombres. Ángela ha encontrado tres compañeras: Josefa de la Peña, una terciaria franciscano “pudiente”, que ha decidido dar el paso que su contacto con los pobres le está pidiendo; Juana María Castro y Juana Magadán, dos jóvenes pobres, sencillas y buenas.

Con el dinero de Josefa Peña alquilan su “convento”: un cuartito con derecho a cocina en la casa número 13 de la calle San Luis, y desde allí organizan su servicio de asistencia a los necesitados a lo largo del día y de la noche. Poco después se trasladan al número 8 de la calle Hombre de Piedra, y comienzan a adquirir notable consistencia en el clima religioso de Sevilla. Estrenan hábito y sus compañeras comienzan a llamarle “Madre”, cuando aún no se ha borrado de su rostro la primavera de la niñez.

Entre duras penitencias y mortificaciones, fieles a la causa de los pobres, consiguen obtener en 1876 la admisión y bendición del Cardenal Spinola. Todo el resto de su vida estaría marcado por el signo doliente de la Cruz, pero también por la felicidad de quien se siente “luz en el mundo mostrando una razón para vivir”.

La Compañía va a crecer, y con ella el agradecimiento del pueblo sevillano y de todos los rincones de Andalucía a donde llega el espíritu de Sor Ángela. Como afirma José María Javierre en su preciosa obra Madre de los pobres: “Que yo sepa, es el único caso en el mundo. Existe una ciudad donde pronunciáis el nombre de una persona y todos los habitantes, todos, sonríen: “Era buena, era una santa.”

La siguen bastantes jóvenes y mayores que quieren imitar a Sor Ángela y seguir su mismo genero de vida. Todos caben en sus casas. La austeridad será nota distintiva de sus casas. Roma da aprobación a su Obra. La muerte le sorprendió con las manos llenas de amor, pero vacías de entregar a los demás su vida hecha dulzura, milagro cotidiano de luz.

A las tres menos veinte de la madrugada del día 2 de marzo de 1932 alzó el busto, levantó los brazos hacia el cielo, abrió los ojos, esbozó una dulce sonrisa, suspiró tres veces y se apagó para siempre. El día 28 de julio del anterior año había perdido el habla. Sus últimas palabras habían sido: “No ser, no querer ser; pisotear el yo, enterrarlo si posible fuera…”

El Ayuntamiento republicano de Sevilla celebra sesión extraordinaria para dar carácter oficial a los elogios dé Sor Ángela. El alcalde pone a votación que se cambie el nombre de la calle Alcázares por Sor Ángela de la Cruz.

El Papa Juan Pablo la beatificó en Sevilla el 5 de noviembre de 1982, proclamándola Santa el 4 de mayo de 2003. El Ayuntamiento de Sevilla ha rotulado de nuevo la calle que lleva su nombre por el de Santa Ángela de la Cruz.

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 5. MOVIMIENTOS Y ASOCIACIONES

  1. HERMANDAD DEL SANTÍSIMO ECCE HOMO DE LA DIVINA SANGRE
  2. COFRADÍA DE SAN ROQUE
  3. GRUPO DE MATRIMONIOS C.P.M.



HERMANDAD DEL SANTÍSIMO ECCE HOMO DE LA DIVINA SANGRE

Inicia su andadura en Diciembre de 1992. Se constituye en Asociación Pública de Fieles erigida canónicamente en el año 1993. Año en que procesiona por primera vez.

Los fines de la nuestra Hermandad son:

a) Fomentar el Culto Público y devoción a los Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

b) Fomentar el Culto público y la devoción al Misterio de la Flagelación y Juicio de Jesús.

c) Avivar el espíritu cristiano de la Asociación, promover acciones caritativas y sociales, e impulsar las peculiaridades propias de la Asociación que ya son tradición.

d) Colaborar en la formación humana, moral y cristiana de los niños, jóvenes y adolescentes de la Hermandad y de la Parroquia.

Para el cumplimiento de los fines llevamos adelante las siguientes actividades:

a) Procesionamos en la Semana Santa, integrándonos en la Junta Mayor de Hermandades de Silla.

b) Celebramos solemnemente el Miércoles Santo, como día dedicado al Ecce Homo, procesionando al terminar la Eucaristía. También, en el mes de Julio, celebramos la Fiesta de la Preciosísima Sangre.

c) Participamos activa y devotamente en todas las celebraciones de Semana Santa.

d) Participamos en numerosas actividades promovidas por la Parroquia: montaje del Belén, Campaña de Manos Unidas, Coro Parroquial, actividades de formación y lúdicas…Este año hemos iniciado el Viernes de Pasión un Via Crucis por las calles de nuestro barrio, y otro en la Residencia de ancianos “Savia”, así como la visita a los enfermos el Domingo de Pascua.

Deseamos seguir trabajando con ilusión al servicio de los fines de la Hermandad y al servicio de la Parroquia. Y esperamos seguir creciendo cada día por eso desde aquí te animamos a formar parte de nuestra Hermandad.



COFRADÍA DE SAN ROQUE

Nace en la Parroquia en 1991, con el fin de organizar las fiestas de San Roque. Se constituye en Asociación cultural en el año 2003. Sus fines son “promover y divulgar las fiestas del patrón de la Parroquia de San Roque en todo el barrio y el pueblo en si”.

En este sentido la Cofradía, y a partir de este año junto al Consejo Pastoral Parroquial, promueve y organiza las fiestas de San Roque que se suelen celebrar el tercer Domingo del mes de septiembre.

A lo largo del año, la Cofradía ofrece el día 16 de cada mes la misa a San Roque con la imposición del aceite bendecido.



GRUPO DE MATRIMONIOS C.P.M.

El equipo de matrimonios de nuestra parroquia estamos integrados dentro de un movimiento conocido como Centro de Preparación al Matrimonio (CPM). Es desde ahí de donde recibimos los materiales de formación y las orientaciones que nos ayudan a vivir mejor nuestra vida matrimonial.

Acompañados por nuestro párroco nos reunimos una vez al mes. Son encuentros realmente enriquecedores donde compartimos experiencias, tratamos un tema de formación y rezamos juntos. Todo ello con el fin de ir ayudándonos a vivir cristianamente nuestra vida matrimonial y familiar.

Somos también los responsables, en la parroquia, de impartir los cursos de preparación al matrimonio.

Es también tarea nuestra animar a la Comunidad cristiana y a la sociedad para que siga defendiendo valores tan sagrados como la vida humana y cuide con esmero el valor de la familia, como célula básica de nuestra sociedad. Creemos que en la salud de la familia está también la salud de nuestra sociedad.

También organizamos, en torno a la fiesta de la Candelaria, una celebración de acción de gracias por los niños y niñas bautizados en nuestra parroquia el año anterior, así como una celebración con los matrimonios que han cumplido las bodas de plata o de oro; una jornada festiva para poder dar gracias a Dios por el testimonio de su fidelidad y perseverancia.

Os animamos a todos los matrimonios a que os unáis a nuestro grupo, ofreciéndoos la posibilidad de que os enriquezcáis en vuestra vida de fe, y en vuestra vida matrimonial como nosotros y con nosotros.

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